Trabajo y personalidad: Cada persona tiene unos rasgos característicos de su personalidad de los cuales siempre se ha presupuesto que, para buscar empleo y estar en el lugar de trabajo, se deben de intentar ocultar, no trasmitir, que no llamen demasiado la atención.

Lo increíble es que justamente estos son los que nos hacen trabajadores únicos. Dependiendo de lo que la empresa busque, estos rasgos nos pueden abrir la ansiada puerta hacia un trabajo con el que nos sintamos cómodos al poder mostrarnos como somos realmente.

Así pues, justamente eso que siempre te ha caracterizado desde pequeño, puede ser un punto infalible para según qué puestos. Y es que cada trabajador cumple una función en la empresa, no son meras personas con conocimientos en un ámbito, sino que según lo que la empresa necesite es lo que busca en un trabajador.

Con la nueva concepción de los trabajadores como talento humano, el personal de recursos humanos de las empresas ve más allá de un currículo y analiza factores más personales, rozando incluso la psicología, para conseguir un equipo de trabajo que funcione a la perfección. Se buscan especialistas que además del desempeño diario de su trabajo, tengan un papel fundamental dentro de la empresa.

Sobre todo en las medianas y grandes empresas es fácil diferenciar la función de cada trabajador en cuanto a su personalidad.

A continuación, se van a mostrar algunos ejemplos de esto:

  • La persona que es extremadamente organizada, siempre necesita planificarlo todo en su vida, podría describirse como “maniática del orden”. Este es un rasgo que viene muy bien cuando se necesita organizar grandes proyectos en una empresa desde el más mínimo detalle.

 

  • El crítico, el demasiado realista, el que coloquialmente “le pone pegas a todo”. Esa persona tan sumamente perfeccionista que nunca le parece nada del todo correcto. Es perfecto para trabajos de revisión final de proyectos de cualquier tipo, pues siempre va a ver algún fallo que los demás no ven.

 

  • La persona sociable, amigable por naturaleza, el extrovertido, el que siempre, vaya donde vaya, entabla amistad, incluso podría decirse “el gracioso”. Este tipo de personas son muy necesarias en la empresa pues hacen que se cree un buen clima laboral, que se creen relaciones y que los trabajadores se sientan mejor en el trabajo y se alegren las jornadas laborales.

 

  • Por el contrario, se encuentra esa persona seria, dominante, cortante, con cara de “pocos amigos”. Es un tipo de trabajador crucial también muy necesario justamente en relación con controlar al equipo. Además estas personas van muy bien poner orden en los equipos e incluso para tratar con ciertos trabajadores temas mas conflictivos.  Son personas que crean un gran respeto a los demás trabajadores y pueden ser “duros”.

 

  • Las personas “sumisas”, es decir, las que se dejan llevar por lo que se les dicta y necesitan que le guíen un camino. Este tipo de trabajadores también son muy necesarios en toda empresa y equipo de trabajo, personas que son de “dicho y hecho”, sin replicar y sin poner pegas.

 

  • Aquellas personas creativas, que siempre les surgen ideas de todo tipo. Son fantásticas en la empresa para crear proyectos nuevos y mejorar continuamente, y más hoy día que es tan importante innovar.

Recuerda, sé la mejor versión de ti mismo y haz un buen uso de ti. En CanalEmpleo puedes encontrar muchos más consejos de orientación laboral.