A estas alturas, se sabe perfectamente que se debe  incluir en nuestro currículo. Fotografía, datos personales, formación, experiencia y aptitudes son aspectos que no se  olvidan incluir. Ahora bien, para llegar a diferenciarse  de los demás y hacer que el reclutador pueda conocer otros aspectos personales que pueden ser interesantes para el puesto, tenemos que incorporar otro tipo de datos como por ejemplo, los hobbies.

Hobbies y aficiones, sí, esta información que puede parecer poco apropiada para encontrar trabajo, pero en realidad supone el gancho que le hace falta al currículo para captar la atención de los seleccionadores y lograr una entrevista.

Ojo, cuidado con el tipo de hobbies que incluimos. Debemos de analizarlo minuciosamente para no obtener el resultado contrario. Hay que ponerse en el lugar de la empresa para considerar que puedan pensar de ciertas prácticas. Por ejemplo, aquello que conlleva riesgo tal como buceo, parapente, alpinismo, motocross,… Llevará una mala impresión al reclutador ya que son actividades que es probable que causen accidentes, lo que implica bajas y el no acudir a trabajar.

Todo aquello que suponga una gran dedicación como deportista de élite o músico profesional  es recomendable no incluirlo, pues las empresas quieren trabajadores que tengan disponibilidad y energía para dar el 100%.

Tampoco son bien vistas las que están claramente relacionadas con un alto estatus económico si no se opta a un puesto de alto cargo, como la práctica de navegación, golf o la monta de caballo. Y las que tengan connotaciones políticas o religiosas son arriesgadas de añadirlas ya que no sabes la persona que está reclutando que ideales pueda tener.

Una vez dicho esto, se van a proponer ejemplos de hobbies que si aportarán un valor positivo al currículo, pero no se debe olvidar que esto este aspecto puede estar personalizado según a que perfil vayas a optar.

  • La práctica de un deporte que conlleve una actividad en grupo que no sea peligroso siempre es un punto a favor, ya que a las empresas les gusta tener trabajadores que sepan relacionarse, trabajar en equipo y activos. Por ejemplo: fútbol, pádel, natación, baile,…
  • Hacer sudokus aporta sensación de interés, lógica y profesionalidad.
  • La fotografía aporta sentido de creatividad y proyección.
  • Blogging, ya sea de algún tema profesional o de un algún otro aspecto que te interese. Esto demuestra que a un trabajador le gusta realizar actividades alternas de investigación, creatividad y gran capacidad de divulgación de información.
  • La realización de yoga muestra que una persona puede mantenerse en calma y bajo control para trabajos de mucha presión.

Si no se te ocurriese ninguno, dedica una semana a estar pendiente de lo que haces y te gusta hacer, realiza un autoanálisis y verás que llegarás a descubrir cosas interesantes sobre ti, y lo mejor, que te puedan servir para despuntar en tu currículo.

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