Se necesitan líderes que consigan llegar al logro de los objetivos marcados por la compañía, personas competentes para coordinar y organizar eficazmente equipos de trabajo propiciando un adecuado ambiente de trabajo.

El/la líder debe transmitir correctamente conceptos e ideas de forma clara, directa, apropiada y sencilla siendo convincente en la expresión. Debe fomentar con su competencia comunicativa, la existencia de una cultura organizacional en cada establecimiento, el conocimiento sobre los productos y servicios de la compañía, los procedimientos a seguir para llevar a cabo la actividad diaria teniendo en cuenta posibles incidencias que se puedan acometer.

Es indispensable retroalimentar para obtener un feed-back y asegurar que el mensaje se ha entendido de una forma correcta. Por ejemplo, preguntando sobre lo expuesto.

Además, se encargará de atender quejas, comentarios y preguntas relacionadas con las ventas y el servicio.

Ser una persona dispuesta, con predisposición colaborativa para desarrollar actividades en conjunto hacia el objetivo común.

La toma de decisiones de forma precavida, sabia y operativa es fundamental. Imagínese una persona responsable que esté dudando en cada momento sobre el cómo, el para qué y por qué debe hacer las cosas. Conformará un equipo perdido, sin metas claras y por lo tanto, sin liderazgo.

La actitud se transmite, una persona entusiasta y positiva hará que el equipo disponga de una buena actitud. Además, esa actitud se transmite al cliente final por lo que se traducirá en productividad y beneficios asociados.

El/la responsable debe saber delegar, entregar confianza a cambio de responsabilidad pero cabe decir que para conseguir esto, es imprescindible que los componentes del equipo sean de la misma condición.

Además, el desarrollo de habilidades es fundamental. El aprendizaje no es más que el “darse cuenta” de ciertos aspectos. Una vez que la persona se da cuenta y se hace conocedora del asunto, si posee una buena actitud es capaz de conseguir con creces los objetivos marcados.

Atender un gran volumen de trabajo planificando correctamente según tareas importantes-urgentes dependiendo del factor tiempo, de esta forma podrá gestionar tareas clasificadas según prioridades señaladas y ser más productivo/a.

La persona responsable debe controlar la mercancía, verificar el correcto funcionamiento de la tienda y asegurar el cumplimento de los mínimos de calidad, servicios al cliente, salud y seguridad.
Una gran capacidad de trabajo con flujos de tareas muy diversas y que de ellas depende el correcto funcionamiento del establecimiento.