Aunque cada entrevista de trabajo puede suponer una situación completamente distinta en función del entrevistador o la empresa, existen una serie de consejos y normas básicas que de su correcto funcionamiento pueden conseguir una mejora sustancial en el trascurso de la entrevista. Los consejos para tu entrevista de trabajo son los siguientes:

  • Llegar temprano a una entrevista de trabajo denota responsabilidad e interés por el trabajo. Además, por lo general, el personal de recursos humanos tienen más de una entrevista, por lo que si llegas tarde estarás retrasando el resto de entrevistas. Por último recuerda, que la puntualidad es respeto hacia los demás, el bien más precio en la sociedad actual.
  • La vestimenta. Aunque cada persona tiene su estilo y es libre de ir a la moda como guste, ante las entrevistas de trabajo hay que mostrar un buen aspecto y apariencia profesional. El primer impacto, aunque no será decisorio sobre la decisión final, sí que afecta a una primera impresión y a como se desarrollará la entrevista desde el primer momento.
  • Deja el salario para el final de la entrevista siempre y cuando el entrevistador te lo permita. Da muy mala imagen preguntar primeramente por el salario, puesto que puede dar sensación de no importarte el trabajo o sus características y solamente lo realizarlo por el dinero.
  • Realizar preguntas al final de la entrevista o resolver tus dudas es otra cuestión a tener en cuenta por los entrevistadores, denota interés e inquietud. No te dejes nada en el tintero, buenas preguntas que puedes realizar son: Duración del puesto de trabajo, horas a trabajar al día, funciones a desempeñar etc.
  • La actitud con la que afrontes la entrevista de trabajo puede suponer un 50% de la misma. Una actitud optimista, positiva y agradable siempre favorece un ambiente más relajado que te permitirá estar más tranquilo y establecer una mejor relación con el entrevistador. Sin embargo, tampoco puedes relajarte demasiado, ya que se busca inquietud y pro-actividad por el puesto.
  • Utiliza un lenguaje corporal y verbal adecuado y respetuoso. En cuanto al verbal, no uses un lenguaje coloquial como si de tu familia o amigos se tratara. Intentar usar palabras formales sin excederse en formalismos que pueda parecer que encubren inseguridad.

Respecto al lenguaje no verbal, cualquier cosa que realices está siendo observada, por lo que intenta no cruzar piernas ni brazos, y mantén las manos relativamente quietas sobre las rodillas y o el regazo.

  • Por último, es importante que mantengas contacto visual con quien te realiza la entrevista, esto denota seguridad en sí mismo y atención cuando el entrevistador está hablando. Tampoco es necesario estar mirando a tiempo completo a los ojos, puesto que realizarlo en exceso puede mostrar una actitud desafiante.