Es muy común que,  durante el proceso de desempleo, aparezca el bloqueo emocional. Y, ¿por qué nos bloqueamos? Pues bien, esto ocurre principalmente en el desempleo por diferentes factores a la vez de una acumulación de los mismos, siendo los más comunes:

– Miedo de no lograr nuestro objetivo.

– No estar suficientemente preparados.

– Tener demasiada experiencia.

– Ser muy joven.

– Tener más de 40 años.

– Haber sido rechazado en varias entrevistas.

– No ser llamado a ninguna entrevista.

En definitiva, durante el desempleo hay una serie de circunstancias que hacen que nuestra autoestima baje, como el que  pasen los días y no te llamen para hacer entrevistas, o te llamen pero no seas el seleccionado.

Bloqueo Emocional

Entras en un bucle de sentimientos negativos y te bloqueas, o lo que es lo mismo, te quedas sin capacidad de reacción y te encuentras en un punto en el que no sabes que hacer para salir de ahí.

 

Pues bien, la clave para afrontar esta situación y desbloquearse se ve reflejada en la siguiente frase:

“Todo depende de la perspectiva de la que se tome.”

Hay que intentar cambiar de actitud, y ver el lado positivo de las cosas que nos pasan.

Por ejemplo, si has realizado 8 entrevistas,  no te han cogido  y te llaman para realizar otra, en vez de pensar: “Voy a ir por ir, porque seguro que tampoco me cogen, es que no tengo ni ganas de hacerla”, tienes que darte cuenta de que si te han llamado  es porque has pasado el primer proceso de preselección, que tu currículo les ha gustado y quieren saber más de ti, por lo que es algo muy bueno.

Dicho esto, no queremos decir que resulte sencillo este cambio de actitud, pues es un proceso lento y algo complicado cuando nos encontramos en esta situación de bloqueo emocional, pero si trabajamos en ello, poco a poco aumentará nuestra actitud positiva pudiendo enfrentarnos mejor a la búsqueda de empleo.

Si te encuentras en esta etapa y quieres paliarla, te recomendamos un ejercicio que te puede ser de mucha ayuda:

Ten un cuaderno al lado de la cama y cada noche antes de dormirte haz una reflexión y anota al menos 5 cosas buenas que te hayan pasado ese día. Es muy importante que se realice así, justo antes de dormirse y que sean mínimo 5 cosas.

¿Por qué? Las personas no nos damos cuenta de todo lo bueno que nos pasa a diario, no pensamos que algo sea positivo si no hemos salvado una vida o hemos realizado algo de grandeza.

Pues bien, también es algo positivo que tu hijo te haya sorprendido con un abrazo y te haya hecho sentirte bien, que tu mujer te haya preparado tu plato preferido, que hayas salido a caminar por la mañana temprano y te haya gustado la sensación o que hayas mandado 10 currículos bien hechos ese día y estés un pasito más cerca de tu meta.

¡Así que, cambia tu forma de ver las cosas y consigue tu objetivo!


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