La elección de la técnica adecuada corresponde generalmente al dinamizador, educador o al coordinador del grupo, salvo los casos en los que el grupo ha decidido de antemano utilizar una técnica concreta. Las diversas técnicas de grupo poseen características variables que las hacen aptas para determinados grupos en distintas circunstancias. Para seleccionar la técnica más conveniente se sugiere tomar en consideración los siguientes factores:

En función de los objetivos. Las técnicas de grupo varían en su estructura de acuerdo con los objetivos que un grupo pueda fijarse. La elección de la técnica en función de los objetivos podrá hacerse siempre y cuando éstos estén perfectamente definidos.

En función de la madurez y el entendimiento del grupo. Las técnicas varían en complejidad y naturaleza, algunas son fácilmente aceptadas por el grupo y otras provocan, al principio, ciertas resistencias por su novedad, por ser ajenas a los hábitos y costumbres adquiridos. Para los grupos nuevos, no experimentados en la actividad grupal, convendrá seleccionar aquellas técnicas más simples, más acordes con las costumbres de los miembros del grupo. Si, por el contrario, el grupo está suficientemente “maduro”, se pueden escoger técnicas que supongan una mayor implicación personal, sin que por ello los participantes se sientan atacados y adopten hacia la tarea una posición de defensa.

En función del tamaño del grupo. El comportamiento del grupo depende en gran medida de su tamaño. En los grupos pequeños se da una mayor cohesión e interacción y existe más confianza. Se llega más fácilmente al consenso, los miembros disponen de más oportunidades e incluso de más tiempo para intervenir. Por el contrario, en los grupos grandes se da, generalmente, menor cohesión e interacción, mayor intimidación, etc. Es común que estos grupos se subdividan. Por ello la guía de un grupo grande exige del coordinador mayor capacidad y experiencia para orientar al grupo y elegir la técnica adecuada.

En función del ambiente físico y temporal. Al elegir una técnica debe tenerse en cuenta la situación real del local y del tiempo. La aplicación de unas técnicas lleva más tiempo que otras y el tamaño del grupo también afecta a las necesidades de tiempo. Estos factores deberán tomarse en cuenta, ya que la eficacia de un grupo se resiente bajo la presión de un reducido local o de la falta de tiempo.

En función de las características de los miembros. Los grupos varían de acuerdo a las características de sus miembros, edades, nivel de instrucción, intereses, expectativas, predisposición, experiencias, etc. Ha de crearse el clima necesario en el grupo para que la experiencia resulte gratificante y no se tenga la sensación de perder el tiempo.

En función de la capacitación del dinamizador. El uso adecuado de las técnicas requiere el estudio analítico de las mismas y el entrenamiento o experiencia en su aplicación. El coordinador del grupo tiene libertad para elegir aquellas técnicas que considere más afines a sus propias aptitudes y posibilidades.

Las técnicas de grupo son múltiples. Lo más importante es tratar de elegir la técnica más adecuada para cada situación o problema. Estas técnicas pueden utilizarse para modificar la dinámica del grupo, cambiar y crear nuevas actitudes, facilitar la circulación de información.

Durante el desarrollo de una técnica puede intercalarse otra más adecuada para ciertos momentos. Las diversas técnicas de grupo pueden utilizarse de forma complementaria, integrándose recíprocamente en el desarrollo de una reunión o actividad de grupo.