En los últimos años se ha puesto de manifiesto un creciente interés por los aspectos emocionales dentro de la psicología del trabajo, puesto que como todos sabemos, las emociones influyen en las conductas laborales, y más aún en las conductas de las personas en situación de desempleo.

Numerosas investigaciones defienden que la pérdida de empleo afecta a la salud mental y que el deterioro es rápido, siendo definido este deterioro por la OMS como una afección bio-psico-social.

Las personas en desempleo, ya estén o no en proceso de búsqueda activa, suelen pasar por cuatro estadios, generalizados para el afrontamiento de cualquier acontecimiento desestabilizador:

  • Negación: En esta fase no somos capaces de asimilar la información que recibimos, el shock dificulta el pensamiento e intensifica las emociones, para superar esta fase es necesario aumentar y fortalecer la comunicación con familiares, amigos y conocidos, de forma que consigamos apoyo y perspectiva del problema para que nos ayuden a la aceptación interna.
  • Ira: Determinadas personas se estancan en esta fase, en el enfado que les provoca su situación, y normalmente vuelcan todo este enfado en las personas que los rodea, provocando una emoción que, temporalmente, nos produce una satisfacción inmediata, pero que enmascara daños futuros. Aquí también es fundamental la comunicación para superar esta etapa.
  • Depresión: Normalmente aparecen pensamientos recurrentes negativos. Lo que pensamos determinará nuestros sentimientos y a través de ellos, nuestras actuaciones. Se alteran y se descuidan hábitos básicos: sueño, la comida, y en casos más agudos, la higiene y las relaciones sociales, y desarrolle conductas de carácter adictivo. Estas conductas afectan y dificultan la superación de entrevistas, ya que mantener una buena imagen externa e interna es requisito indispensable para obtener éxito en un proceso de selección.
  • Aceptación: Es el momento en el que asumimos nuestra nueva situación, nos ponemos manos a la obra y establecemos y elaboramos nuestro plan de búsqueda de empleo.

Como bien dice el dicho popular, “lo que no me mata, me hace más fuerte” y esto solo se cumple cuando somos capaces de gestionar nuestras emociones positivamente. ¿Cómo puedo hacerlo?

Quizá parezca complicado eso de transformar así como así lo negativo en positivo. Si te parece imposible, los siguientes ejemplos te demostrarán que solo se trata de un pensamiento irreal:

 

Pensamientos negativos y positivos

¡Encontrar un empleo es muy importante, pero lo es aún más mantenerse sano si no lo encontramos!